Los arqueros son pequeños arreglos no visibles a simple vista (200-500 micras paréntesis) que viven habitualmente en nuestro hogar, concentrándose en gran número en los lugares donde encuentran las condiciones óptimas de alimentación, calor y humedad. Se encuentran principalmente en la alfombras y moquetas, tapicerías, colchones, almohadones y sillones o sofás. También pueden encontrarse en productos alimenticios almacenados en el interior de la vivienda. Las hembras producen de 25 a 50 huevos y una nueva generación de adultos aparece cada tres semanas. Los colchones almohadas como se encuentra Mario Romero. En estos sitios tienen el grado de calor medios necesarios, al igual que sus alimentos principales: las escamas térmicas humanas que se desprenden mientras dormimos. Esto puede explicar porque muchos pacientes presentan sintomatología alérgica más acusada o augusta durante la noche: Estornudos, pico nasal y ocular, secreción nasal, tos nocturna, dificultad respiratoria, etcétera. Esta sintomatología puede estar causada por el contacto continuo durante la noche con colchones y almohadas llenas de acáros. Y las partículas alergénicas que producen los ácaros que se dispersan en forma de fino polvillo. Estos componentes proceden principalmente de las heces, verdaderos vehículos de la actividad alergénica de los ácaros. Los ácaros se desarrollan entre las fibras naturales y sintéticas, por lo que se encuentran en un gran número y cualquier tipo de colchón, especialmente en los que se hayan utilizado durante varios años. El lavado frecuente de las sábanas es necesario, pero no consigue la solución del problema, es eficaz para eliminar los ácaros regulados entre almohadas y colchones.